¿Quién no se ha encontrado alguna vez en su vida con una lata de comida pero sin ningún tipo de herramienta con la que abrirla? En ese momento se te pasan por la cabeza muchas cosas que hacer, pero la primera de todo es tirarla contra la pared haber si revienta.

Lo que muchos seguro no sabréis es que abrir este tipo de latas es mucho más fácil de lo que podemos pensar. Lo único que necesitamos es una superficie de cemento o de hormigón sobre el que poder restregar la lata con fuerza. Una vez hecho durante un rato, es cuestión de apretar en los lados para que por arte de magia la tapa salte y podamos acceder a su contenido.

En el siguiente vídeo podéis ver todo el proceso.