Resulta muy curioso ver cómo cambia nuestra percepción de las cosas cuando miramos a través de una cámara térmica. Lo primero que nos llama la atención es la gama de colores que aparecen. Es como si estuviéramos metidos en la piel del alienígena que aparecía en la película Predator. Cada uno de estos colores nos muestra lo caliente que está la zona con la que apuntamos la cámara. Cuanto más azul sea la tonalidad, más frío estará, y cuando más rojo, más caliente.

En este vídeo han utilizado una de estas cámaras térmicas para analizar varias acciones cotidianas como hacer el café, tomar una ducha u orinar en el baño.

Los resultados son realmente interesantes y sobre todo muy curiosos.

Vía: Youtube

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