En clase, solía construir mis cerbatanas para disparar trozos de papel mojados con saliva a mis compañeros de colegio. La cosa era simple, quitabas el cartucho de tinta y la punta de un bolígrafo, introducías el papel mojado por la apertura grande y solo había que soplar a través del cristal. Parece ser que este tipo del vídeo también hacía lo que yo en sus años mozos, pero él se ha profesionalizado. Este hombre te enseña a construirte una cerbatana profesional con tus propias manos y con elementos que puedes conseguir fácilmente.

¿Y tú? ¿Te atreves a construir un arma con tus manos?

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