De pequeños nos enseñan que somos seres sociables y que tenemos que compartir nuestras propiedades para que todos las disfruten, pero ¡ay amigo! eso era antes de la existencia de los ordenadores. Compartir el ordenador con la pareja puede ocasionar problemas como el que les ocurre a la pareja de este desternillante vídeo. Eso es sudar y lo demás son tonterías.

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