En muchas ocasiones la distancia que diferencia a un ser humano de un animal no es tan grande como podemos pensar. Todos tenemos algo dentro de uno mismo que le anima a realizar acciones incluso poniendo en peligro su propia vida.

Es lo que hizo el protagonista de este vídeo. Se trata de un perro que sin pensarlo dos veces arriesgó su vida para salvar la de su amigo de aventuras que había sido atropellado en una autopista. El rescate no fue nada sencillo pero nuestro amigo no desistió hasta conseguir su objetivo.

Si todos los humanos nos pareciésemos un poco más a este perro, el mundo sería un mundo mucho mejor.

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