Algunos de los dictadores históricos que han existido a lo largo de toda nuestra historia, tenían costumbres muy extrañas a la hora de sentarse en una mesa a comer. Puede ser que el miedo a ser envenenados los hiciera actuar de esa forma, aunque de este tipo de personas, uno se puede esperar de todo.

Aunque hablar de dictadores históricos no es plato de buen gusto por las muchas barbaries que hicieron durante los años que estuvieron en el poder, hemos creído oportuno compartir con todos nuestros lectores algunas de las costumbres extrañas que tenían a la hora de sentarse en una mesa a comer. Esta información ha visto la luz una vez fallecidos estos personajes, ya que cuando estaban en el poder, cualquier rumor relacionados con su forma de vivir o de actuar, podía hacer que la persona que lo había dicho fuera sometido a terroríficos métodos de tortura.

1. Kim Jong Il

Fuente: bimg

Este personaje fue el dictador de Corea del Norte hasta su fallecimiento en el año 2011, año en el que subió al poder su hijo Kim Jong-un, que está aún más loco si cabe. Este dictador histórico era un apasionado de las sopas de aleta de tiburón y la sopa de carne de perro que según sus creencias, le ayudaba a mantener su virilidad lo más alta posible. Si esto no fuera suficiente, también contaba con un séquito de mujeres que se encargaban de examinar todos y cada uno de los granos de arroz que comía para que fueran exactamente iguales.

2. Adolf Hitler

Fuente: myuniversity

Durante mucho tiempo, Hitler fue considerado como vegetariano, aunque luego se comprobó que realmente no era así, ya que su plato favorito era paloma rellena con nueces, lengua, hígado y pistachos. Este error podría ser debido a que en sus últimos 15 años de vida sólo comió puré de patatas y caldo, ya que al parecer, el resto de alimentos de provocaba flatulencias. También contaba con un equipo de 15 catadores que probaban su comida. Si pasados 45 minutos todos seguían vivos, entonces empezaba a comer.

3. Stalin

Fuente: pkk

El famoso dictador ruso era un amante de las comidas copiosas, en especial disfrutaba con las comida tradicional georgiana que hace mucho uso de las nueces, el ajo y las ciruelas. Cada comida era una fiesta que llegaban a durar horas y horas, incluso eran amenizadas con juegos, bebidas y actuaciones. Como curiosidad, uno de sus cocineros personales era el abuelo del actual presidente ruso, Vladimir Putin.

4. Benito Mussolinni

Fuente: forlitoday

Saltamos de la fría Rusia para viajar hasta Italia, donde estuvo Mussolini en el poder. Era fanático de una ensalada hecha con ajo crudo, aceite y limón, todo mezclado, y además pensaba que la cocina francesa era “inútil”, vamos todo un visionario culinario. Le gustaba llegar a la mesa y encontrarse a todos su familia sentada y la comida servida para no perder el tiempo.

5. Idi Amin

Fuente: rackcdn

La comida favorita de este dictador de Uganda, era el cabrito asado, el pan de mijo y la yuca. También era capaz de comer hasta 40 naranjas al día, ya que pensaba que le daría fuerza para corresponder a su mujer en la cama. Cuando se exilió a Arabia Saudí, cambió sus platos favoritos por otros de comida rápida como pizza y pollo rebozado.

6. Pol Pot

Fuente: niod

Quizá este dictador camboyano no sea tan conocido como otros. Le encantaba comer platos de venado, jabalí, serpiente y fruta fresca. Su plato favorito era el estofado de cobra, un lujo para el resto de habitantes del país, que se mantenían en pie consumiendo día sí y día también arroz.

7. Nicolae Ceausescu

Fuente: biography

Este dictador rumano tenía la costumbre de llevarse siempre su comida, algo que no sentaba nada bien a los anfitriones. Era un gran amante de las lasañas vegetarianas y las ensaladas sencillas. Además, nunca viaja sin su oficial de seguridad, un químico que siempre llevaba un pequeño laboratorio encima para examinar la comida.

8. Francisco Macías Nguema

Fuente: telegrafi

A este dictador guineano, le gustaba tomarse todos los días un té hecho a base de cannabis que tenía propiedades alucinógenas. Siempre se ha rumoreado de que era un caníbal al que le gustaba guardar cráneos humanos en su nevera, aunque nunca se ha podido probar.

9. François Duvalier

Fuente: tumblr

El dictador haitiano era diabético, por lo que tenía que llevar un férreo control de las comidas. Durante sus últimos años de vida, tuvo que ser alimentado por su esposa. Tenía la costumbre de que cuando terminaba de cenar, bajaba a los calabozos para ver como aplicaban algunos métodos de tortura a sus enemigos.

Para completar nuestra entrada de hoy, hemos creído interesante compartir con todos vosotros el vídeo publicado en Youtube por el usuario VidaDate en el que habla de los hábitos alimenticios más extraños de algunos dictadores históricos como Hitler, Mussolini o Stalin entre otros. Manda narices que mientras ellos se hinchaban a comer, la mayoría de sus ciudadanos se morían de hambre.

Algunos de los datos que aparecen en esta entrada sobre dictadores históricos son muy curiosos y llamativos, aunque también sirven para hacernos una idea de que no estaban bien de la cabeza y que se trataban de locos que querían controlar el mundo. Por desgracia, hoy en día siguen habiendo algunos sueltos por el mundo. Esperemos que pronto se acaben y se ponga fin a la tiranía de estas personas.

A todo esto, ¿cuál de todos los datos es el que más os ha llamado la atención? Si sabéis alguna información más sobre dictadores históricos, animaros y compartirla con todos nosotros.

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