Llegados a una cierta edad, muchas personas optan por irse a una residencia de ancianos para pasar sus últimos años de vida. Allí suelen estar cuidados y aseados, pero los días suelen ser muy monótonos y repetitivos. Para solucionar esto, estos dos músicos quisieron dar una sorpresa que no olvidaran a los ancianos de esta residencia y hacer que por lo menos un día, la vida fuera algo distinta con algo para entretenerse.

Viendo la cara de estas personas, podemos asegurar que lo consiguieron con creces.