Estos dos pilotos sufren un accidente ocasionado porque uno de ellos le embiste por detrás. Los dos coches terminan estrellados en el arcén de la competición. Uno puede salir andando, el otro está atrapado ya que el coche se ha quedado en posición vertical. A pesar de haber sufrido un accidente, el que está bien no duda en ayudar al que le ha dado un golpe ayudándolo a salir. Cuando ya está fuera el segundo piloto, le da las gracias fundiéndose en un gran abrazo.

Un gran ejemplo de deportividad en un deporte en el que la competición tanto de pilotos como de compañías, es brutal. A pesar del accidente, los pilotos no dudan en ayudarse entre ellos y a agradecérselo cuando es necesario. Un gran ejemplo en el mundo del deporte.

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