Si sois unos tragones y os pirra la pizza os vamos a presentar un truco para gorronear cuando cocinéis una. Se trata de partir las porciones de manera distinta para robar unos trozos y que nadie con la que la compartáis se entere. Solo tenéis que partir la pizza de manera horizontal por la zona central y luego cortar los pedazos adyacentes para que la pizza conserve su forma circular y nadie se percate del robo. Lo que os hemos dicho en el título de la entrada, un crimen perfecto…

¿Y tú? ¿Probarás este truco algún día?

Coméntanoslo…

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