El Funcionamiento de los Frenos de los Coches

La mayoría de los conductores entienden cómo funcionan sus frenos en los términos más simples: se presiona el pedal del freno y el coche disminuye la velocidad o se detiene.

Pero, ¿qué está sucediendo realmente, en el fondo de tu coche cuando es hora de quedarse parado? Resulta que pisar el pedal de freno desencadena varios procesos que implementan la potencia del sistema hidráulico y la fricción para desacelerar tu vehículo.

frenos

Realmente la física de los frenos de los coches es bastante simple. Pero para que puedan desempeñar adecuadamente sus funciones es necesario realizarles mantenimiento y adquirir los recambios en sitios de confianza como euautorecambios.es. De este modo, para reducir la velocidad y detener tu coche, tu sistema de frenos podrá convertir la energía cinética (el movimiento de las ruedas) en energía térmica a través de la fricción aplicada por los frenos a las ruedas.

Una vez que los frenos convierten toda la energía cinética de las ruedas en energía térmica, el coche se detiene.

La acción de hidráulica en los frenos de los coches

Tu pedal de freno está conectado mecánicamente a través de una varilla de metal, a un dispositivo llamado cilindro maestro. El cilindro maestro es una cámara sellada llena de líquido de frenos, que es una forma de aceite hidráulico.

Las líneas de freno conectan el cilindro maestro a las pinzas de freno del coche. Estas líneas de freno son pasos a través de los cuales fluye el líquido de los frenos.

Cuando presionas el pedal del freno, la varilla metálica unida a él actúa sobre un pistón dentro del cilindro maestro. Este pistón comprime el líquido de frenos dentro del cilindro maestro, lo que genera presión dentro del sistema de frenos.

Esa presión se transmite a través de las líneas de freno y proporciona la fuerza necesaria para accionar los frenos del vehículo. Más fuerza en el pedal significa más presión, lo que significa más potencia de frenado.

Cuando sueltas el pedal del freno, la acción de un resorte libera el pistón en el cilindro maestro, devolviéndolo a su posición de reposo y descomprimiendo el fluido del sistema. Esto reduce la presión en el sistema, haciendo que se suelten los frenos en cada rueda.

La importancia de la fricción en los frenos

Teniendo en cuenta que pisar el pedal de los frenos del coche genera presión hidráulica, que esa presión se transmite a través de un sistema de sellado de líneas freno donde actúa sobre una pinza (o en algunos casos, un tambor) en cada rueda, y que la pinza (o tambor) es responsable de convertir esa fuerza hidráulica en la fricción requerida para detener tu coche; solo falta entender el papel de las pastillas de freno y los rotores o discos de freno.

Las pastillas de freno son placas de metal con una losa especial de material de fricción unidas a ellas. Cada pinza usa dos pastillas de freno, una en cada uno de los lados opuestos de la pinza.

Cuando ambas pastillas de freno están instaladas en la pinza, sus superficies de material de fricción se enfrentan entre sí. Pero hay un espacio entre las dos losas de material de fricción, y ahí es donde encaja el disco de freno.

El disco de freno es un disco de metal redondo, plano y perfectamente liso que está atornillado a las ruedas del coche y gira a la misma velocidad que ellas. La pinza, con las pastillas de freno instaladas, se desliza sobre una parte de ese disco de freno giratorio. Aquí, las superficies lisas de las pastillas de freno flotan ligeramente por encima de la superficie lisa y giratoria del disco del freno.

Cuando la presión hidráulica generada por el pedal del freno llega a las pinzas, comienza la acción de sujeción. Esto fuerza las superficies de material de fricción de la pastilla de freno una hacia la otra, haciéndolas presionar contra el rotor de freno giratorio. Esto genera una enorme cantidad de calor y fricción, que se utiliza para reducir la velocidad del disco de freno, y por lo tanto, el vehículo.

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