Este anciano parece llevar el ritmo en la sangre. Al principio empieza bailando con las muletas, pero luego se da cuenta que son un lastre y las tira para poder bailar más agusto y sentirse libre con la canción. Un ejemplo más de que el ritmo no entiende de edades

Leave your vote

0 points
Upvote Downvote

Total votes: 0

Upvotes: 0

Upvotes percentage: 0.000000%

Downvotes: 0

Downvotes percentage: 0.000000%

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here