Este pequeño ganso intenta echar el vuelo desde su confortable nido. Y es que el pobre pensaría que alguna vez habría que empezar a eso de agitar las alas y surcar los cielos. Decido y lleno de valor, este ganso se lanza al vacío con una altura de más de 100 metros. El pobrecito no obtiene el resultado esperado y se golpea con las rocas del barranco, cayendo estrepitosamente por el mismo. Por suerte, no le pasa ni media y puede vivir para piarlo, auxiliado por sus familliares. Y es que en la vida, para aprender hay que equivocarse y este pequeño ganso a aprendido la lección de por vida.

¿Y tu? ¿Has hecho alguna vez una locura? ¿Tuviste un gran accidente y no te pasó nada?

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