Para convertirse en todo un campeón de artes marciales no hay nada mejor que empezar lo más joven posible, como ha hecho esta pequeña de tres años, que aunque aún no es capaz de luchas, si que se va aprendiendo por ahora el “credo” del estudiante que todo buen luchador tiene que tener siempre en mente.

La niña está enfrente de su maestra que le va indicando lo que hay que decir, y la adorable pequeña le sigue, imitándola lo mejor que puede, pero con una voz y una fuerza que no indica que tenga tan sólo tres años de edad.