Ra Paylette es un hombre común que hace 25 años decidió embarcarse en un proyecto maravilloso que por fin ha visto la luz. Sin tener conocimientos de arquitectura ni de ingeniería se lanzó a crear una auténtica obra de arte bajo tierra utilizando herramientas manuales.

El resultado de este largo trabajo bajo las colinas de piedra arenisca en el estado de Nuevo México ha sido una auténtica obra de arte que no tiene nada que envidiar a otras grandes obras de arte de la historia. Se trata de un complejo de cuevas artificiales que desembocan en lo que parece una catedral, un sitio donde retirarse a meditar y a encontrar la paz interior.