Japón es un país maravilloso que nunca para de sorprenderme. Me encanta la filosofía de vida que llevan, donde parece que a nadie le importe hacer el ridículo al utilizar inventos locos que únicamente se comercializan en ese país. Pero también es un país que va un paso por delante al resto del mundo, disfrutando de cosas útiles que en el resto de países no existen. Hace algunos meses ya os hablamos de 12 cosas sorprendentes que existen en Japón y que deberían ser exportadas al resto del mundo. Hoy nos vamos a centrar en el mundo de la naturaleza, donde son auténticos expertos. Todo el mundo conoce los bonsáis, esos pequeños arbolitos que provienen de este país oriental, pero no todos habréis oído hablar de las Kokedamas, unas macetas vivientes que en los últimos tiempos han adquirido gran fama. Veamos cómo crear las nuestras.

¿Qué son las Kokedamas?

Las kokedamas son plantas cultivadas sobre una bola de musgo y sustrato en la que no es necesario utilizar ningún tipo de maceta. Esta forma de cultivar las plantas, está considerado como todo un arte. La técnica tiene cierta similitud con los bonsáis ya que ambas técnicas retienen las plantas en una pequeña porción de tierra. La gran diferencia radica en el cuidado, ya que las kokedamas requieren de menos atención.

Este tipo de plantas han adquirido gran importancia en el mundo de la decoración. Las podemos comprar en multitud de tiendas especializadas, pero si lo deseamos, también podemos crearlas con nuestras propias manos. Veamos a continuación todo el proceso de su elaboración.

¿Qué necesitamos para hacer las Kokedamas?

Si queremos hacer nuestras propias Kokedamas, lo primero de todo será conocer los materiales que necesitamos. Se tratan de materiales que podemos encontrar de forma rápida, así que no tendremos problemas con ellos. Veamos el listado de materiales:

  • Una planta pequeña
  • Cuerda
  • Musgo esfagno
  • Turba
  • Tierra para bonsáis

Pasos para crear nuestras Kokedamas

Conocidos los materiales, es hora de empezar a ver todo el proceso que debemos seguir para su fabricación.

Lo primero que haremos, será mezclar la tierra y la turba. Añadiremos un poco de agua para que esté húmeda, pero teniendo cuidado de no excedernos para evitar que se encharque.

En un bol con muy poquita agua, pondremos a remojo el musgo esfano. Al igual que en el caso anterior, habrá que tener cuidado de no pasarse con el agua que utilizamos.

Cogeremos la planta que vamos a utilizar y la sacaremos de la maceta. Con mucho cuidado, iremos quitando la tierra que está adherida a ella. Aquí es muy importante tener cuidado de no romper las raíces.

Con la mezcla de turba y tierra, haremos una bola lo más compacta posible.

En esa bola, haremos un agujero y con mucho cuidado introduciremos la raíz de nuestra planta. Cerraremos el agujero dejando aprisionada la raíz.

Ahora cogeremos el musgo y lo colocaremos por la parte exterior de la bola que habíamos creado. Su función es la de actuar como corteza.

Rodearemos la bola con la cuerda para sujetar bien todo y crear una estructura compacta.

Vídeo explicativo

Os dejamos este vídeo publicado en Youtube por el usuario Anastaszia Ward y donde se puede ver todo el proceso.

¿Habíais oído hablar con anterioridad de las kokedamas? ¿Qué pensáis sobre ellas? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

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