Ser madre no es un trabajo sencillo como uno se puede esperar. No es sólo cuidar del pequeño sino que además de darle los mejores cuidados, es necesario tener que hacer las cosas de las casas entre las que se incluyen limpiar el suelo, preparar la comida, realizar la colada, colocar la ropa… Son tareas que no parecen complicadas pero que al final del día hacen que una llegue cansada y más si tienes un hijo inquieto que no para de deshacer todo aquello que vamos haciendo.

Es lo que le pasa a la protagonista del vídeo que os traemos hoy. Ella va haciendo las cosas como si nada, pero hay alguien muy especial detrás de ella que no para de ponerle trabas para que vuelva a estar todo desordenado, como si no hubiera hecho nada en todo el día, y lo que pasa no es debido a su culpa, sino a su adorable pequeña.

¿Cuantas madres se sienten identificadas con esta situación?