La inocencia de los niños cuando son pequeños hacen que sean capaces de arrancarnos una sonrisa en cualquier momento. Actúan y dicen cosas sin pensar en lo que conllevará esa acción como ocurre con esta pequeña que va al médico con su madre para realizar una ecografía.

La primera sorpresa de la niña es cuando sabe que tendrá un nuevo hermanito pero lo mejor de todo es cuando tras ver en el monitor la imagen del feto, suelta un comentario en el que le dice a su madre que se lo ha comido. Como podréis ver, la madre y la doctora no pueden evitar reírse de ese comentario.