El Mobile World Congress, la Maratón de Barcelona, así como otros grandes eventos actuales son muy atractivos para la industria hostelera y la economía de Barcelona. Año tras año congregan a miles de personas, 100.000 según las cifras oficiales en el caso de la mayor feria de telefonía móvil del mundo. Hoteles, restaurantes y taxis llenos que suponen una facturación superior a los 400 millones de euros anuales. La Maratón del próximo 12 de marzo no se queda atrás y hace prever de nuevo cifras récord: hasta 20.000 corredores en el que es uno de los circuitos más concurridos de Europa. Macro eventos que dejan a su paso unas cifras muy positivas para la ciudad pero que, sin embargo, no están exentos de un elevado coste medioambiental del que nadie habla.

Más de 20.000 corredores con 10 puntos de avituallamiento a lo largo de 42 Km suponen un  mínimo de 100.000 botellas de plástico, el equivalente a medio estadio de fútbol cubierto de plástico. Los organizadores hacen todo lo que está en su mano para promover el reciclaje e instalan 85 grandes contenedores a estos efectos. Pero esto no es suficiente. La mayor parte de las botellas y vasos acaban siendo tirados en las calles y recogidos con el resto de basura generada, por lo que tienen pocas posibilidades de ser reciclados.

El caso de Mobile World Congress es aún más dramático. Más de 100.000 visitantes que en los cuatro días de duración del congreso consumen una media de 2-3 botellas de agua diarias. En total un residuo plástico que alcanza 1 millón de botellas, o lo que es lo mismo, 5 estadios de fútbol cubiertos de plástico. A pesar de que la organización de la Fira que acoge el evento incorpora papeleras de reciclaje a lo largo de todo el recinto, muchas de las botellas consumidas provienen de cafeterías, tiendas y otros lugares en los cuales hay un menor control.

Como sede de grandes eventos y congresos a escala mundial, creo que la ciudad de Barcelona debería posicionarse ante esta problemática y liderar la reducción de estos residuos plásticos provenientes del turismo y otros visitantes. Acciones inspiradas en eventos como la Eco Run de Singapur son una gran iniciativa y podrían ser el paso decisivo para generar el mínimo residuo y convertirse en un modelo a seguir en la realización de eventos a gran escala. Sin embargo, la realidad es que esta problemática no sólo se reduce a los macro eventos sino que está muy presente en el día a día de nuestros hogares.

Anualmente se generan en España 2.151 kt de residuos plásticos: el 34% de ellos se reciclan, 17% son valorizados energéticamente y un alarmante 49% terminan en el vertedero según los últimos datos recopilados por Cicloplast. De acuerdo con el último estudio que realizamos desde TAPP Water, el 92% de los españoles estamos de acuerdo en que la contaminación plástica es un problema importante. Sin embargo, pese a que el 85% de los encuestados afirmaron reciclar habitualmente, lo cierto es que sólo el 34% de este residuo plástico llega realmente a reciclarse.

Desde TAPP Water somos muy conscientes de este problema medioambiental y hemos querido aportar nuestro granito de arena. En 2016 ya logramos reducir hasta 75.000 botellas de desechos plásticos. Para este año nos hemos propuesto elevar esta cifra hasta las 10 millones de botellas, entre todos y con un simple gesto: beber agua del grifo. Y es que con un filtro para el agua del grifo como TAPP 1 podemos reducir una media de 100 botellas de plástico en tan sólo 3 meses, mientras disfrutamos de un agua más limpia y con mejor sabor. Minimizar el impacto medioambiental de los residuos que generamos está en nuestras manos, sólo necesitamos dar el paso.

Artículo de opinión escrito por Magnus Jern en canelapr.com.

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