En  muchas ocasiones nos encontramos con niños que son un poco impertinentes que no paran de molestar y lo peor aún, sus padres no hacen nada para que no molesten a los extraños que están a su alrededor. Esto mismo es lo que ocurría en un supermercado, donde un niño con un carro de la compra no dejaba de dar golpes a la persona que tenía delante.

Tanto golpe hizo que al final ese extraño perdiera la calma y actuase de una forma que os dejará sorprendidos a todos.

No sabemos si será real o ficción, pero da una lección a todos los padres para tener controlados siempre a sus hijos.