Todo el mundo ha oído hablar de lo beneficioso que es traer a un nuevo miembro dentro de una piscina con agua caliente. Parece ser que este medio ayuda a la madre durante todo el proceso. Esto mismo es lo que quisieron llevar a cabo Matthew y su mujer con la llegada de su segundo hijo. En vez de acudir al hospital decidieron montar una pequeña piscina y llenarla con agua para traer a la vida a su retoño.

El marido estuvo al lado de ella en todo momento, pudiendo observar en todo momento el amor que se tienen el uno hacia el otro. Un momento único, la llegada de un nuevo hijo que fue captada por la fotógrafa Natasha Hance.