¿Qué caldera de gas necesito para mi vivienda?

caldera de gas

Las calderas de gas son uno de los sistemas preferidos hoy día para aumentar el confort de una vivienda, usándolas para la calefacción o también para el agua sanitaria caliente. En el mercado actual se pueden encontrar muchos modelos y marcas, por este motivo es importante tener un poco de información para elegir la más apropiada para cada vivienda

Las calderas son el elemento principal empleado en las instalaciones de calefacción que basan su funcionamiento en circuitos de agua cerrados. Las calderas de gas son aquellas que utilizan como combustible el gas natural para aumentar la temperatura de un circuito de agua. El calor se emitirá por medio de radiadores o de un sistema de suelo radiante para aclimatar la vivienda.

Aunque en este artículo se van a dar algunas claves para conocer los tipos que existen y cómo se debe elegir la potencia adecuada, cabe destacar que siempre es aconsejable acudir al asesoramiento de los expertos. En este sentido, Somgas está formado por un equipo especialistas en instalación de cualquier tipo de caldera de gas que ayudan a sus clientes a resolver cualquier consulta. Tienen un soporte 24h que  está incluido siempre que se tenga contratado el mantenimiento. Para instalaciones y trabajos no urgentes no se atenderá antes de las 24h. 

Tipos de calderas de gas

La primera pregunta que se hacen los consumidores a la hora de instalar una caldera es qué tipos existen. No obstante, lo más importante para hacer una buena elección es determinar el uso que se le va a dar. En este sentido, en el mercado se pueden encontrar dos tipos de calderas de gas.

En primer lugar, se encuentran las que solo se van a utilizar para la calefacción. Son las calderas convencionales y su instalación consiste, simplemente, en conectarla al circuito de agua de los radiadores o suelo radiante.

En segundo lugar, se encuentran las calderas mixtas, que son las utilizadas para calefacción y, también, para proporcionar agua caliente sanitaria.

Una vez que se tiene claro cuál de estos dos tipos básicos se va a elegir, según el uso se quiere instalar, es hora de ver las distintas opciones que ofrece el mercado.  

¿Calderas estancas o calderas de condensación?

Hoy en día se pueden instalar calderas estancas de bajas emisiones de óxido de nitrógeno (NOX) o calderas de condensación. En cada caso se necesitará realizar un tipo de instalación, ya que cada una de ellas requiere una salida de humos distinta. 

Caldera estanca

En este tipo siempre hay que instalar una salida de humos metálica, habitualmente de aluminio. Requiere de dos tubos, uno que coge el aire limpio del exterior y otro que se encarga de evacuarlo tras la quema. En cuanto a las salidas, puede ser coaxial o de doble flujo.

En la instalación coaxial, los tubos van uno dentro de otro. El que va en el interior el interior evacúa los gases mientras que en el espacio que queda entre los dos tubos es el que se encarga de suministrar el aire limpio a la caldera. Su salida puede ser tanto vertical como horizontal.

En la instalación de doble flujo los dos tubos son independientes, con un diámetro de 80 mm cada uno. Son los indicados por normativa para salidas de humo con largo recorrido, como cuando se produce la evacuación de un primer piso hasta la cubierta del edificio.

Caldera de condensación

En este tipo de calderas el humo sale a menor temperatura, por eso se condensavolviendo el flujo de agua hacia la caldera. Hay que tener en cuenta, a la hora de instalarlas, que necesitan de una toma de desagüe para evacuar el agua continuamente.

Del mismo modo que en el caso de las calderas estancas, las salidas de humo para las calderas de condensación pueden ser coaxial (vertical u horizontal) o con doble tubo. No obstante, como no sale al aire tan caliente, no es necesario que estos tubos sean metálicos. Pueden ser de un plástico capaz de aguantar el agua corrosiva que se crea durante la condensación.

Actualmente, las únicas calderas de gas que recomienda la OCU son las de condensación. El motivo es su alta eficiencia energética, ya que aprovechan el calor residual de la combustiónahorrando más del 25% de gas natural.

¿Qué potencia necesito?

Una vez decidido el tipo de caldera que se va a instalar, hay que conocer cuál es la potencia necesaria en relación a las características de la vivienda (metros cuadrados) o el uso que se le va a dar.

Entre 20 y 23 kW

Se trata de una potencia mínima para suministrar agua caliente sanitaria. Se instala principalmente en viviendas pequeñas de climas cálidos o suaves.

Entre 24 y 26 kW

Es la potencia que se suele instalar en España, suficiente para calentar agua en la mayoría de viviendas.

Entre 27 y 31 kW

Es aconsejable para las casas que superan los 120 metros cuadrados y/o está situadas en zonas de clima frío.

Entre 32 y 37 kW

Esta potencia queda reservada para viviendas muy grandes (más de 180 m2) y/o situadas en zonas muy frías.

Entre 38 y 45 kW

Por último, se trata de una potencia muy alta y muy poco habitual en España. Indicada para casas grandes, muy frías que cuentan con un aislamiento deficiente.

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