Pasárselo pipa como mínimo. Aquí vemos a dos animalitos que acaban de quedarse de rodríguez en su casa. A priori, al gato le da igual pero para el perro es una fiesta. Se revuelca por la cama, por los cojines, da vuelteretas, hunde su cabeza en la cama… Al gato todo esto le da igual, es un ser sin sentimientos 🙂

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