Son muchas las personas amantes de la sensación de libertad que sienten cuando se suben encima de una moto, una afición que en muchos casos pasa de padres a hijos, pero lo que nunca habíamos visto hasta ahora era que se pasara de dueño a mascota, tal y como podréis ver en este vídeo.

El protagonista es Sweets, un Bulldog Inglés que disfruta viajando con su dueño subido en su moto. El perro se sienta en el depósito y de ahí no se mueve en todo el viaje, bueno si que se mueve, pero sólo para saludar a los motoristas que se cruzan en su camino. Cuando esto ocurre, Sweets levanta su pata al igual que hace su dueño con su mano.

En el vídeo podréis ver lo orgulloso que está su dueño y no es para menos.

Vía: Youtube

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