Levantarse de la cama es una tortura, más cuando fuera hace mucho frío. En esos días, lo que más te apetece es estar calentito dentro de tu cama, pero por algún motivo siempre hay algo o alguien que no nos permite esta actividad tan relajante.

El problema de este hombre es su perro, que actúa como despertador y que todos los días lo despierta a la misma hora. Esto tiene una ventaja, y es que te aseguras que nunca llegarás tarde al trabajo, pero también que los días libres serás despertado por el animal, ya que lo ha tomado como rutina.

Lo mejor de todo es que el hombre le pide que lo despierte más tarde y el perro le hace caso volviendo a los pocos minutos.